
Esta es la plaza de Budge, entre Claudio de Alas y la vía, es una triste poesía: no tiene juegos. Las hamacas no tienen hamacas, solo está la estructura de la hamaca, nada más. Los chicos no conocen lo que es un tobogán. Las estructuras de los juegos se componen de palos y tubos. Se trata de un espacio para que jueguen los niños... sin juegos. Con la excusa de que se roban los juegos, nadie repone jamás los juegos. Por lo tanto, los niños, que son doblemente víctimas en este caso, no tienen derecho a jugar: no su cumple con la
convención de los derechos del niño: el niño tiene derecho a jugar.Es la única plaza que hay en Ingeniero Budge. Alguna vez tuvo un monumento a Perón y Evita.
Hasta la próxima.

